En el recurso, la mujer dijo haber leído accidentalmente algunos mensajes recibidos por su marido y quiso presentarlos, durante el proceso de divorcio, como prueba de su infidelidad, consigna un despacho de Ansa.La Corte de Apelación -publicó hoy el diario Le Monde- había rechazado el pedido, al definir los mensajes como "confidenciales y formando parte de las correspondencias íntimas", y resaltó que "la lectura de la carta sin conocimiento del destinatario constituye un grave desaire a la intimidad de la persona".Pero la Corte de Casación anuló esta decisión y aplicó a los mensajes de texto la condición de cartas.Le Monde señaló que materia de divorcio, y a pesar del derecho a la inviolabilidad de la correspondencia, es admitido que las cartas intercambiadas entre uno de los cónyuges y una tercera persona puedan ser presentadas como prueba sin consenso de quienes las escribieron, a condición de que hayan sido obtenidas "sin violencia ni fraude".www.jrasesor.com.ar
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